Berta no ha muerto, Berta se ha multiplicado!

La muerte es una certeza, una de las pocas que tenemos. Sin embargo, hay algunas partes del mundo en donde hay otra constante, otra ley "natural", cierta desde el primer aliento de vida y que no termina ni siquiera después de la muerte: la LUCHA. En América Latina, pensar de manera independiente y crítica significa luchar, significa hacer frente a la corrupción sistémica, significa defender la justicia, y a menudo, significa enfrentarse a la muerte. Este artículo está dedicado a Berta Cáceres, para que su historia no se pierda, para que su voz no se pierda y está dedicado también a todos aquellos hombres y mujeres a los que la historia no dará ni nombre ni rostro y pero que son el alma de la  lucha  diaria por los derechos humanos. Los derechos de todas las personas.

Berta Cáceres - 2015
En el año 1985, Fito Páez, compositor argentino de inconfundible sensibilidad melódica, regalò al mundo este manifiesto de lucha y amor. Ahora bien, esta canción ha representado el estándar de corazones indomables, palabras que permiten a la gente común encontrar la fuerza para convertirse en gigantes, el consuelo de los pobres que, como la figura mitológica del Atlas, llevan sobre sus hombros el peso de una América Latina constantemente depredada. La letra de esta canción sirve de acompañamiento a este artículo.

Quién dijo que todo está perdido
Yo vengo a ofrecer mi corazón…

El 3 de marzo de 2016, en una ciudad llamada "La Esperanza" - Honduras, un grupo de sicarios se están preparando para hacer su trabajo. Han sido pagados, tienen que resolver "un asunto", deben poner fin a una vida que ha creado muchos, demasiados problemas. En una casanormal  y corriente, a 1700 m de altitud, en uno de los puntos más altos de Honduras, vive una mujer con una de las voces más fuertes del país. Probablemente cuando Berta ve abrirse la puerta, entiende que han venido a por ella. Seguramente se da cuenta... Unos momentos más tarde, sus restos mortales yacen inmóviles. Un intento de robo que salió mal, dice la prensa local. Sólo otro hecho de crónica negra en un país asolado por la delincuencia y la violencia contra las mujeres. Sabemos que no es así. Esa mujer se llama Berta Cáceres, esa mujer en ese jueves de marzo murió una vez, pero ha renacido miles de veces.

…Tanta sangre que se llevó el río
Yo vengo a ofrecer mi corazón…

Dos días después, el funeral de Berta se convirtió en un homenaje popular a la lucha que ella representaba. Muchas voces salieron a pedir justicia, lo hicieron en muchos idiomas, de muchas maneras y en diferentes partes del mundo. El actual Presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, dijo que la investigación del asesinato de Berta será una prioridad para la justicia hondureña, pero como pude escuchar de viva voz de su familia, 15 días después del incidente, las cosas no están yendo en esa direcciòn. En un evento en memoria de la activista hondureña, celebrado en Madrid, fui testigo de una intensa y conmovedora llamada de Skype con la familia Cáceres. La madre, el hermano y la hermana de Berta nos hablaron de los acontecimientos anteriores al 3 de marzo y lo que se hizo posteriormente, o mejor dicho lo que no hicieron las autoridades del país centroamericano. La familia de Berta pidió en voz alta una movilización de los medios de comunicación internacionales. Tienen miedo de que el caso, después de la cobertura mediática inicial, sea archivado. Aquí es donde podemos y debemos ser útiles.

Berta y el Gualcarque
Berta no ha muerto, Berta se ha multiplicado!
Berta vive vive! La lucha sigue sigue!

Son sólo algunas de las consignas que nos recuerdan el compromiso de preservar la memoria de Berta y que nos recuerdan que debemos continuar buscando justicia y  verdad sobre su muerte. El llamameinto va dirigido,  a la gente común, así como a las organizaciones e instituciones públicas y privadas a nivel internacional. El gobierno de Honduras no tiene interés, ni por encontrar, ni por procesar a los sicarios, ya que probablemente sea precisamente donde en el gobierno se encuentren los instigadores de este cobarde asesinato. La esperanza es que a través de la presión internacional se pueda llegar, según lo propuesto por el hermano de Berta, Juan Cáceres, a la creación de una comisión internacional de expertos para continuar de forma independiente la investigación sobre el asesinato de Berta.

…No será tan fácil ya sé qué pasa
No será tan útil como pensaba
Como abrir el pecho, y sacar el alma
Una cuchillada de amor…

La LUCHA
Berta Cáceres es un lider de la comunidad indígena Lenca, la etnia indígena más numerosa de 'Honduras, a la que ella misma pertenece. En la tradición Lenca los espíritus femeninos viven en los ríos y las mujeres son sus tutoras. Berta cumpliò su función de guardiana durante muchos años luchando con fuerza contra la deforestación y en contra de los proyectos hidroeléctricos y mineros que irreparablemente comprometen el medio ambiente y el entorno natural de su comunidad. En 1993 fue la co-fundadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) para luchar contra la privatización de los ríos y en contra de los proyectos de energía hidroeléctrica, patrocinados y construidos por grandes inversores extranjeros.


…Luna de los pobres siempre abierta
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Como un documento inalterable
Yo vengo a ofrecer mi corazón…

En 2013 Berta Cáceres condujo una campaña contra la construcción de la central hidroeléctrica de Agua Zarca, un proyecto que habría causado graves consecuencias para la población, en  su mayoría indígenas, de la región del río Gualcarque. Las nacionalidad indígena Lencas expresó su rechazo a este proyecto que fue aprobado por el gobierno de Honduras, en violación del Convenio 169 de la OIT (Organización Internacional de Trabajo) firmado por Honduras en 1995. Este acuerdo prevé, en casos como este, la realización de un referéndum previo e informado entre la población que vive en áreas donde se va a ejecutar el proyecto. Después de este episodio Berta fue encarcelada, pero con la ayuda internacional y la movilización global en su defensa, fue puesta en libertad poco después. La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había establecido medidas de precaución para garantizar la seguridad de Berta después de varias amenazas que ella misma había recibido por parte de aquellos que, a causa de su lucha, fueron perdiendo millones de dólares en comisiones.

…Y uniré las puntas de un mismo lazo
Y me iré tranquilo, me iré despacio
Y te daré todo, y me darás algo
Algo que me alivie un poco más…

Las continuas violaciones de los derechos humanos, las intimidaciones y el sicariado, no son hechos aislados en esa parte del mundo y en especial en este contexto específico. Baste con recordar que desde el  2013 el COPINH pide que se aclare el caso de Tomas García, un ejecutivo de la misma organización que pagó con su vida el desafío de su lucha. Este asesinato y la posterior cobertura mediática del caso provocaron la suspensiòn, de facto, del contrato firmado por la empresa china Sinahydro que decidió retirar su apoyo financiero a la construcción de la central hidroeléctrica.

Thomas Garcia
Por desgracia, los asesinatos no cesan. Es 16 de marzo, recibìamos la noticia de la muerte de un compañero de la misma Berta, Nelson García, asesinado a tiros frente a su casa. El incidente se produjo pocas horas después de la intervención del mismo Nelson en defensa de algunas familias indígenas que fueron sometidos a una expulsión forzada de su comunidad, desalojo realizado por la policía hondureña, en connivencia con los inversores internacionales.

¿QUE PODEMOS HACER?

Lo que podemos hacer es simple pero muy, muy importante. Ya seas como ciudadanos de a pie, o como parte de colectivos y asociaciones, no hay diferencia. Las palabras de la madre Berta, una mujer que no deja de luchar, fueron claras, fuertes, y determinadas. Tenemos que obtener la atención de los medios de comunicación, no debemos dejar que el COPINH se quede solo en esta lucha. En cada rincón del planeta se tienen que levantar miles de voces pidiendo justicia por estas muertes. Hay que hablar de Berta, hay que hablar de la lucha de los Lencas, hay que organizar debates, informar, crear conciencia.

Quién dijo que todo está perdido
Yo vengo a ofrecer mi corazón

Berta junto a su madre

Aquí podrán encontrar "Yo vengo a ofrecer mi corazón" de Fito Páez cantada por tres titanes de la música: León Gieco, Víctor Heredia y Mercedes Sosa.

y aquí está un manifiesto de la lucha en América Latina

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Gracias!
Diego

La hermandad no es un principio, es un estilo de vida.
Hasta pronto, Diego

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