Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, dos héroes modernos...

Cuando Giovanni Falcone y Paolo Borsellino fueron brutalmente asesinados por la Mafia yo tenia solo 7 años... Nos encontrábamos en el comienzo de los 90',   yo todavía no podía comprender la gran deuda que ya había contraído hacia estos dos héroes modernos, dos personas que los sacrificaron todo por dejarnos en herencia una Italia justa, legal, transparente y libre de la Mafia... 

Paolo Borsellino e Giovanni Falcone

¿QUE ES LA MAFIA?
Todo el mundo conoce la palabra MAFIA y la mayoría de las personas la relacionan con Italia. Es un hecho conocido de que la Mafia y la isla italiana de Sicilia (la isla más grande del Mar Mediterráneo) tengan una conexión histórica fuerte y duradera. "Cosa Nostra" es el nombre de la sociedad secreta siciliana desarrollada a mediados del siglo XIX y se estima que sean alrededor de 5000 las personas asesinadas, solo en Italia, por dicha organización criminal (sin tomar en cuenta los miembros de la misma organización).  

Mapa de Italia,
en rojo se encuentra Sicilia
En 1972 la película estadounidense “El padrino” (título original en inglés: The Godfather) dirigida por Francis Ford Coppola contribuyó a difundir a nivel mundial la imagen de la organización criminal siciliana que por la época ya tenia fuertes arraigos tanto en Estados Unidos como en otras partes del Mundo.  La película está basada en la novela del mismo nombre, de Mario Puzo

Peppino Impastato
En el mismo tiempo que en EEUU se estrenaba la que será recordada como una de la mejores películas de todo los tiempos, en Italia la Mafia mataba casi a diario en la que era una verdadera batalla permanente en contra del Estado por el control del territorio... Solo en la década de los 70' los sicarios de la mafia ejecutaron a 23 personas entre las que encontramos altos cargos públicos, periodistas y fuerzas del orden publico: Peppino Impastato, Giuseppe Russo, Boris Giuliano, Carmine Pecorelli, Cesare Terranova, Lenin Mancuso ... 

Pio la Torre
Mientra muchos de sus amigos y colegas morían bajos los tiros de "Cosa Nostra" en Sicilia,  un hombre se empeñó para que en Italia se instituyera el delito  de "asociación criminal de tipo mafioso". Pio la Torre, así se llamaba este valiente político y sindicalista siciliano, después de haber sido nombrado diputado por el Partido Comunista Italiano decidió volver a su tierra natal , Palermo, y luchar sin descanso contra el cáncer que estaba consumiendo la isla. La mañana del 30 de abril de 1982, La Torre estaba acercándose en coche a la sede del partido comunista a Palermo, junto a Rosario Di Salvo. Al coche se acercaron dos motos de gran cilindrada con algunos hombres que dispararon a los dos políticos. La Torre murió al instante. Su entierro se convirtió en una masiva manifestación contra la mafia y el 13 de septiembre del mismo año se introducía en el ordenamiento jurídico italiano la ley numero 646 "asociación criminal de tipo mafioso" (llamada “Rognoni-La Torre” por el nombre del los dos promotores). Era ley por la que Pio La Torre había luchado, por la que había sido asesinado. Por fin la Mafia tenia nombre en el ordenamiento jurídico italiano, por fin no podía esconderse más... 

Desde aquel momento la lucha tomó otra dimensión, se convirtió en una guerra abierta, en un juego sucio en el que muchos fueron los altos cargos políticos implicados... 


En el 1982, la Mafia asesinó también al General Carlo Alberto dalla Chiesa , que después de haber luchado contra el terrorismo en los años 1970 fue encargado de acabar con la Mafia a principios de los 1980. Los métodos brutales utilizados por el General dalla Chiesa contra la Brigadas Rojas en los 70’ habían sido más que discutibles pero efectivos. Por esto la Mafia lo eliminó sin esperar que pudiese actuar contras las actividades de la organización. El Estado lo dejó solo y su asesinato fue la consecuencia de dicha soledad institucional...

A pesar de todo esto, dos magistrados, dos amigos,  ellos también sicilianos, nacidos en los barrios pobres de Palermo, decidieron que no podían quedar indiferentes, decidieron que Sicilia no era solo tierra de Mafia. Giovanni Falcone e Paolo Borsellino empezaron a investigar en los 80' las conexiones entra la Mafia de los corleoneses (nombre con el que se identifica el bando mafioso que procede del pueblo siciliano de Corleone), la política y el tejido económico de la isla. En poco tiempo se hicieron multitudes de enemigos, vivían bajo escolta armada y no podían confiar casi en nadie. en los periódicos y en las televisión se les atacaba a diario, la prensa no daba crédito  a sus investigaciones y muy pronto quedaron solos. 

Giovanni Falcone y Paolo Borsellino

Finalmente sus esfuerzos culminaron en la realización  del que es recordado como el Maxi Proceso de Palermo , un proceso penal que tuvo lugar en la ciudad de Palermo (Sicilia) a mediados en 1986 y en el que fueron declarados culpables a cientos de acusados ​​por una multitud de delitos relacionados con actividades mafiosas, basadas principalmente en el testimonio de un antiguo jefe convertido en informante y pentito. El éxito del juicio propició que otros "pentiti" testificaran en contra de sus antiguos socios. Este proceso provocó un notable descenso en el tráfico de estupefacientes y una fractura de la alianza entre las familias mafiosas americanas y sicilianas.
Nunca antes en la historia de la mafia habían sido juzgados a tantos mafiosos a la vez. Fueron llamados a juicio un total de 474 acusados​, aunque 119 de ellos debieron ser juzgados in absentia, ya que eran fugitivos (Salvatore Riina fue uno de los acusados ​​ausentes). Entre los presentes se encontraba Luciano Leggio, el predecesor de Riina, quien actuó como su propio abogado, y también Giuseppe "Pippo" Calò y Michele Greco (este último era tío del tristemente célebre asesino Pino Greco).

El Maxi Proceso tuvo lugar en los alrededores de la cárcel palermitana de Ucciardone, en un búnker diseñado y fabricado específicamente para el juicio. El edificio, de forma octagonal, era de hormigón reforzado capaz de soportar los ataques de armas aire-tierra; dentro había celdas en las que aguardaban los imputados subdivididos en grupos. Estuvieron presentes más de seiscientos periodistas, junto con varios policías armados con ametralladoras y un sistema de defensa antiaéreo que estaba pendiente de los acusados ​​y de los malintencionados que quisiesen socavar los esfuerzos de los magistrados.

Por los 25 años de "la masacre de Capaci" donde la Mafia acabó con la vida de Falcone, el periódico español el Mundo publicó este articulo:

El 23 de mayo de 1992 una bomba con 500 kilos de trinitrotolueno (TNT) colocados bajo el asfalto de la autopista que comunica el aeropuerto de Palermo con el centro de la ciudad, a la altura del desvío de Capaci, acabó con la vida del juez antimafia Giovanni Falcone, de 53 años, su mujer, Francesca Morvillo, también magistrado, y tres miembros de su escolta: Rocco Di Cillo, Vito Schifani y Antonio Montinaro. La explosión produjo un cráter de cuatro metros de profundidad e incluso el Instituto Nacional de Geofísica de Monte Cammarata (Sicilia) registró el temblor de la tierra como si se tratase de un pequeño terremoto.

Totó Riina, el jefe sanguinario
de "Cosa Nostra"
apodado "La Bestia"
Los autores materiales fueron capturados. La Justicia sentenció que Totò Riina, el 'capo dei capi', fue quien ordenó el asesinato y que Giovanni Brusca apretó el detonador. Pero la verdad oficial en Italia es casi siempre una verdad a medias. La desprotección y soledad con la que vivieron Giovanni Falcone y su compañero Paolo Borsellino sus últimos años, y las dudas entorno a la existencia de una presunta negociación entre el Estado y la mafia en aquella época -que la Justicia italiana está investigando en la actualidad- no permiten cerrar el caso de manera definitiva. Tampoco las heridas.
"No tengo pruebas pero si realmente Totò Riina no fue el único detrás del asesinato de Giovanni espero que un día se pueda demostrar". A María Falcone todavía le tiembla la voz cuando habla de su hermano. Profesora jubilada, desde la muerte del magistrado se dedica a recorrer los institutos de Italia explicando a los más jóvenes qué es la mafia y quién era aquel "héroe solo", como tituló uno de los libros que dedicó a su hermano. "Giovanni estaba solo porque tenía en contra al poder político, al poder financiero y a los demás jueces", recuerda con tristeza. "Él era la locomotora que tiraba del tren pero advertía que nuestro trabajo no era apreciado", confirma Leonardo Guarnotta, magistrado que trabajó codo con codo con Falcone y Borsellino en el Tribunal de Palermo.
La guerra de Falcone fue una lucha contra las instituciones, el poder corrupto y la indiferencia de la sociedad italiana, que en aquellos años prefería mirar para otro lado. "Se decía que la mafia no existía, que era una invención de la prensa para distraer a los ciudadanos de otros problemas más graves. Y sin embargo ya había habido varios atentados contra jueces, policías y periodistas". Es en este momento cuando se crea una unidad especial antimafia para "liberar a Sicilia, esta tierra tan bella como desafortunada, de la infamia de Cosa Nostra", explica Guarnotta.
Organizados en esta unidad especial, Falcone, Borsellino, Guarnotta y Giuseppe Di Lello empezaron a investigar la financiación de Cosa Nostra gracias al testimonio de uno de los primeros arrepentidos de la organización: el todopoderoso Tommaso Buscetta, pieza clave en el tráfico de drogas entre Sicilia y Estados Unidos. A la confesión de Buscetta le siguieron muchas más. Los jueces consiguieron sentar en el banquillo a más de 400 mafiosos de Cosa Nostra y dictaron condenas de más de 2.500 años de cárcel en un histórico macrojuicio. La mafia nunca se lo perdonaría. Ya se lo advirtió el propio Buscetta a Falcone: "Usted se convertirá en una celebridad, pero intentarán destruirlo física y profesionalmente".

El juez antimafia Giovanni Falcone (segundo por la izq.)
rodeado de guardaespaldas en Marsella.

Tras la muerte del juez nada volvería a ser igual. "1992 fue un antes y un después. Un punto de no retorno", recuerda Guarnotta. "La sociedad entendió que las muertes de Falcone y Borsellino fueron un golpe a las instituciones y que ya no era posible permanecer en el medio. Había que ponerse de un lado o de otro y defender los valores de justicia e igualdad por los que Giovanni y Paolo habían sacrificado su propia vida".
Un total de 57 días después de aquel trágico sábado de primavera, Sicilia volvió a sentir un nuevo terremoto. El 19 de julio un Fiat 126 cargado de explosivos estalló frente a la casa de la madre de Paolo Borsellino cuando éste estaba entrando. El juez y cinco de sus escoltas murieron. Su mujer no permitió la entrada de políticos al funeral por considerar que no habían protegido suficiente la vida de su marido. Hoy Cosa Nostra ha evolucionado dejando atrás los atentados e intentando pasar inadvertida pero sigue causando el mismo dolor. "La mafia sigue estando en la vida institucional pero ha entendido que para poder hacer sus negocios tiene que desparecer", asegura María Falcone. "El mafioso con la 'coppola' y la 'lupara' (un sombrero y una pistola típicos de Sicilia) ya no existe. Ahora existe el mafioso de cuello blanco", añade el magistrado.
Aunque todavía queda mucho por hacer, el recuerdo de aquella época está muy presente 25 años después. "La derrota de la mafia está lejos -advierte Guarnotta- y la última guerra se ganará en Roma". El juez asegura que todavía no se sabe si los atentados fueron llevados a cabo sólo por componentes de Cosa Nostra o existió la colaboración de personas externas. Por eso lo importante ahora "es descubrir toda la verdad", insiste. "Se lo debemos a Giovanni, a Paolo y a sus escoltas. Si no lo hacemos es como si murieran otra vez"
EL Mundo, 23 mayo 2017

El llegado de Falcone y Borsellino  
Poco días después del asesinato de Giovanni Falcone, la ciudad de Palermo se coloreó de blanco… Fueras de las casa se encontraban tendidas sabanas blancas. La gente de Palermo había entendido que su indignación era importante y que era el momento de decir ¡Ya basta! A Cosa Nostra. Aquellas sabanas fueron el grito silencioso de la ciudad y se volvieron el símbolo de la lucha contra el sistema mafioso. 


No obstante, 57 días después, el 19 julio del 1992,  a las 16h58 en Calle d’Amelio (Palermo) explotó la bomba que mató a Paolo Borsellino y toda su escolta (que a pesar de haber sido despedida por el mismo magistrado que ya sabía de estar condenado a muerte por la Mafia, se quedó voluntariamente a su lado). Aquel acontecimiento desató la reacción del Estado italiano. El 25 de julio de 1992 comenzó en Sicilia la operación de orden público “Vespri Siciliani” . La operación desplegó en Sicilia 8000 militares del ejército italiano con la misión de retomar el control del territorio. Fuel el más grande utilizo de fuerzas armadas en territorio italiano después del fin  la segunda guerra mundial (1945) y tuvo una duración de 6 años, hasta el 8 de julio 1998.
Hoy en Italia la Mafia sigue existiendo... Pero el recuerdo de Falcone,Borsellino y de tantas victimas de los sistemas mafiosos hacen que la gente tenga valor, que se oponga , que luche para cambiar las cosas. Han nacido asociaciones como Liberacontrolemafie presidida por Don Luigi Ciotti, se ha avanzando con le legislación especificas , se reutilizan con fines sociales los bienes encautados a las Mafia (Cosa Nostra es en Sicilia pero existen otras organizaciones con otros nombre en diversas partes de Italia). 



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La hermandad no es un principio, es un estilo de vida.
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